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Mario Vargas Llosa, por fin Premio Nobel

Aquí en Ratoncill@s no podíamos dejar de felicitar a Mario Vargas Llosa por su Nobel de Literatura.

¡Ya era hora!

Arepas de la Fiesta del Chivo

Urania come arepas en la cena con su familia. Aquí está la receta.
El relleno tradicional es el de suero de leche o caraotas fritas o carne mechada. Esta masa se utiliza para realizar otros platos, como empanaditas, bollitos hervidos, arepitas pequeñas, etc. Constituye también la masa coloreada de onoto de la hallaca.


Ingredientes:

  • Harina de maíz
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 1/2 Agua
  • aceite

Paso 1: Colocar en un cazo el agua con la sal y un chorro de aceite. Agregue poco a poco la harina alternandola con el agua para evitar los grumos. Amasar muy bien hasta que quede homogénea, suave, manejable y que no se pegue en las manos. Formar pelotitas de masa y trabajar con las manos hasta obtener un redondel poco grueso y parejo.

Paso 2: Calentar la plancha, engrasar con aceite (poco), acomodar las arepas y cocer de ambos lados hasta que se despeguen fácilmente de la plancha, retirar y llevar al horno precalentado a 180º C y dejarlas hasta que al retirar y golpear levemente suenen como huecas.

Trucos, secretos y variantes para las Arepas:

  • Servir en el momento, envueltas en un paño o servilleta dentro de una panera para mantener el calor. Acompañan con variedad de rellenos.


La receta salió de aquí. La foto de aquí.

La Fiesta del Chivo, fin y conclusiones

Vargas Llosa nos ilustra magistralmente a través de este relato la psicología de los dictadores, pues pienso que todos son parecidos; de una manera íntima en su esfera personal, presentándonos al personaje como un ser humano más, con sus debilidades y miedos; no como el semidios que le gustaba representar de cara a la galería.

De paso Vargas Llosa nos muestra lo que sucede después del y fueron felices y comieron perdices que en este caso es la muerte del tirano. Momentos de incertidumbre, de intrigas políticas, luchas por la supervivencia. La suerte de los conspiradores está íntimamente ligada a su habilidad para elegir sus amistades. Tan sólo dos escogieron bien: Amiama e Imbert. Efectivamente, es en la situaciones de extremada gravedad cuando se descubre con quién podemos contar y cuando nos llevamos sorpresas, agradables o desagradables.

La triste y desagradable historia de Uranita Cabral tiene dos vertientes: por un lado sirve de nexo entre el pasado y el presente, entre lo que fue y lo que es. La narración acaba de manera agridulce. ¿Ha conseguido Urania librarse de su tortura? ¿Ha recobrado familia, país, raíces? Por otro lado nos muestras hasta qué grado de bajeza se puede caer cuando uno pierde la libertad sobre sí mismo, pues Agustín Cabral es y permanece un esclavo voluntario de Trujillo.

Treinta años de dictadura son muchos años y hacen mucho daño a un país. Las maneras de la dictadura se cuelan en el imaginario colectivo. La sociedad civil se aniquila. En España bien o sabemos. Conseguir remontar eso es extremadamente difícil. ¿Cómo está la Republica Dominicana hoy en día? Desde la muerte de Trujillo sufrieron varios golpes de estado, siguen sufriendo una clase política corrupta y su crecimiento económico no revierte en el bienestar de la población. Una pena.

Las fotos del montaje se encuentran en este blog.

La Fiesta del Chivo, capítulos 17-20

Empezaré confesando que el capítulo 20 me produjo unas pesadillas horribles. Me levanté agotada. Al principio la reacción de Pupo me pareció cómica. No por los acontecimientos, dada la gravedad de la situación tuve que reprimir una carcajada, sino por la manera de describir su reacción. La contraposición entre lo que hacía y lo que debería estar haciendo me llegó al alma. Tal vez mi hilaridad fuera nerviosa: ¿a quién no le ha pasado esto alguna vez? saber cómo se ha de actuar y, sin embargo, hacer exactamente lo contrario. Es como si alguien nos poseyera momentáneamente.

El terrible final de nuestros héroes me lleva a pensar cuán importante es tener claro las consecuencias de nuestros actos. Claro, en este caso, dependiendo de tanta gente para el éxito total de la operación, no es de extrañar que el factor humano estropeara todo. Vemos claramente a lo largo de estos capítulos, que la vida continua después de que el tirano que se cree dios desaparezca. Sigue afectando a la vida de muchísimas personas. Casi parece que el régimen sigue intacto.

De Urania, su padre y sus razones no sabemos nada. Supongo que nos enteraremos por fin la semana que viene.

Las fotos del montaje las encontré en este blog.

La Fiesta del Chivo, capítulos 13-16

Primeramente, disculparme por la tardanza. Este libro me resulta difícil, pues ya vi la película. Imagino que la lectura de esta obra podría resultar extremadamente intrigante, la trama salta del pasado al presente, se vislumbras horrores del régimen a la vez que algunas secuelas que ha dejado. Pero como yo ya sé lo que va a ocurrir, la intriga, el suspense, la tensión se disipan. ¡Qué pena!

En estos capítulos me ha llamado la atención la historia de Urania. Crece en intensidad. Uno debe preguntarse ¿qué ha tenido que pasar para que alguien abandone su familia, su país, todo lo que le es conocido y nunca mire atrás? Tiene que ser muy grave. Urania mete a todo el mundo en el mismo saco. A su padre, a su tía, a sus primas, a sus amigas, a su país. Se va. Para siempre. ¿Es esto la solución a sus problemas? No lo sé. A ella no parece haberla aliviado en su dolor. ¿Qué opinais vosotr@s? (En el supuesto de que alguien esté aún conmigo...)

La Fiesta del Chivo, capítulos 9-12

Por un lado, reconozco en nuestro presidente las mismas maniobras que Trujillo: rodearse de aduladores que luchan por su atención, mantenerlos peleados, creando un regimen individualista, presidencialista. Esto me da miedo. Espero que no triunfe.
Salvador Estrella Sadhalá

Por otro lado, ver que a pesar de todas las dificultades, de la represión, de la crueldad, torturas y asesinatos, hubo gente dispuesta a perder lo más preciado, la vida, para librarse de la opresión. Así, en este país, de un tiempo a esta parte, asistimos al nacimiento incipiente de una sociedad civil que le planta cara a lo que no le gusta de las imposiciones de su gobierno. Esto me da esperanza.

La Fiesta del Chivo, 2ª semana

¿A que no sabéis dónde pasé la mañana el jueves?

En la corte criminal de Manhattan, claro.

No, no. El leer El Chivo no me ha llevado a una vida de crímenes. Es que dos cuáqueros detenidos por la desobediencia civil habían pedido el apoyo de la comunidad cuáquera en el tribunal, así que los que pudimos fuimos a estar con ellos y para ser una presencia espiritual en el tribunal. Y para no ser una presencia aburrida en los trenes y autobuses en el camino, me llevé El Chivo, y lo sucedido en el tribunal me puso a reflexionar.

Lo que pasó:

Hace un rato varias personas, entre ellas dos cuáqueros, participaron en un acto de desobediencia civil. (No sé si ocurrió en este caso, ya que no lo organizaron los cuáqueros, pero si habrán muchas personas en una protesta, se suele avisar por adelantado a la policía: qué, dónde, cuándo, cuántas personas, y que no habrá ningún tipo de violencia.) La policía les detuvo y pasaron 30 horas en una celda. La cuáquera con quien hablé me dijo que las había pasado charlando, cantando un poco, y entrevistando a las demás mujeres en la celda.

En el tribunal, el juez pareció un tanto aburrido pero bromeaba de vez en cuando. Llamaron a los acusados uno tras otro antes del juez, y el fiscal les ofreció el trabajo comunitario. Uno tras otro dijo que no, que prefería un juicio. Y a uno tras otro se le dio una fecha para el juicio. Uno pidió un día en particular ya que es profesor y tiene que enseñar el día que se le dio. El juez le pidió disculpas por no poder cambiarlo al día preferido y ofreció dos fechas alternativas. Y ya.

Después, los cuáqueros fuimos a almorzar a un restaurante. Durante la comida, se nos ocurrió otra solución para evitar el juicio sin aceptar cualquier trabajo comunitario que se asigna al azar: ofrecer al fiscal aceptar el doble del castigo a cambio de poder hacer el trabajo en una organización que apoye su causa. A ver si los demás acusados y el fiscal estén de acuerdo.

Lo que habría pasado si estuviéramos mil kilómetros al sudeste y hace 50 años y en un libro de Vargas LLosa:

Un grupo se reúne en secreto para hablar de la resistencia y planear un acto de desobediencia civil. Tienen miedo de que alguien les traicione y avise a la policía. Luego, cometen el crimen. La policía les detiene y desaparecen de la faz de la tierra. La noticia corre de boca en boca. Las familias ahora viven bajo sospecha y nadie se atreve a ayudarles ni apoyarles, mientras a los acusados se les tortura y por fin les mata y les tira a los tiburones.

Por otra parte, es notable el ego de Trujillo y la fragilidad del mismo, que motiva muchas de sus decisiones. Me pregunto cuántos líderes mundiales, sean dictadores o no, tengan eso en común con el Chivo.

La Fiesta del Chivo, capítulos 5-8

Estoy asustada de hasta qué limites se puede disfrazar la tiranía. De hasta que punto un pueblo puede perder la voluntad, identidad, independencia y libertad para ponerlas en manos de una persona. De lo terrible de las consecuencias. De cómo se parecen todos los dictadores del mundo, estén en Europa, América o Asia. De cómo, cada día, nuestro gobierno se parece más a los usos y costumbres del Chivo.

La Fiesta del Chivo, 1ª semana

A pesar del reto de mantener en mente los 10 o 12 mil nombres que encontramos en los primeros capítulos, me alegra ver que Vargas Llosa nos está introduciendo a varios hilos que seguramente entrelazará más tarde.

La retórica en las descripciones y los títulos de Trujillo y de su familia me acuerda más que nada de Kim Il Sung y Kim Jong Il de Corea del Norte, aunque seguro que tiene mucho en común con cualquier dictador. La retórica, el control absoluto, la brutalidad, y el juego mortal de mantenerse en buenas relaciones con los jugadores que más importan en cualquier momento, aunque mañana alimenten los tiburones….

En las palabras – o los pensamientos – de Urania (o por lo menos en mi re-traducción de ellos):

… ya entiendes mejor cómo tantos millones de gente, aplastados por la propaganda y la falta de información, tratados brutalmente por la adoctrinamiento y el aislamiento, privados del libre albedrío y hasta de la curiosidad por miedo y el costumbre del servilismo, podrían idolatrar a Trujillo.

Podemos sustituir Trujillo por Kim o el dictador de nuestra elección....

Bueno, Urania ha vuelto a la isla después de 40 años para hablar con el padre que ya no le puede contestar, y para entender qué sucedió hace tanto tiempo. Aquí tenemos un video cortito de otra mujer que también viajó a la R.D., el país de sus padres, después de 40 años. No es para tanto, pero lo ofrezco aquí para que estemos en el estado de ánimo adecuado ;-):

La Fiesta del Chivo, capítulos 1-4

A falta de tener nada mejor que decir, me he tomado la libertad de hacer un diagrama de los personajes a mi modo de ver relevantes de la historia que nos ocupa. No sé si están todos los que son o son todos los que están. Ya veremos si algunos desapararecen y otros llegan. En todo caso, lo he hecho porque me da la impresión de ser una de esas novelas llenas de personajes y yo, limitadilla como soy, a veces me pierdo.

Me fascina la capacidad de Vargas Llosa para crear personajes. Totalmente creíbles. Reales. Cada uno tiene su personalidad, su estilo, su psicología. Para mí, que a veces tengo dificultades reconociéndome a mí misma, me parece una proeza.

Con esta obra vamos a tener la oportunidad de contemplar de cerca los usos y maneras de un dictador. En primera línea. De cómo todo un pueblo puede renunciar a su libertad, a su dignidad. Tal vez podamos entonces comprender un poco mejor a los venezolanos, a los peruanos, a los cubanos...

Sobre la prosa de Vargas Llosa, pocas cosas puedo yo decir que no se haya dicho ya. Personalmente me encanta. Es fluída, maravillosa. No es el primer libro que leo de él, ni será el último. Mi único pesar es haber visto la película antes de leer el libro. Pero eso ya no lo puedo cambiar.